Mentiras de Televisa ¿Qué más se podría esperar?

Televisa cumple con sus patrones al distorsionar la realidad. Los medios tradicionales similares a ella NO cumplen un papel de servicio a la comunidad son ante todo un negocio y la voz de las empresas y sus dueños que en ella se congregan. Televisa ha acumulado poder suficiente que parece que no hay quien la pueda limitar.

No en balde los ciudadanos en búsqueda de espacios que den cuenta de la realidad de una manera más objetiva voltean a Internet y se suman a una comunidad de blogeros o en otros espacios donde el intercambio y colaboración para la producción de información es posible.

En un país sin leyes, con un Congreso de la Unión secuestrado y alejado de la ciudadanía por partidos políticos complacientes nada se podrá hacer. La lucha legal parece perdida, por lo que es conveniente replantear las estrategias de lucha para recuperar la voz de los muchos inconformes anónimos.

Ahora, Televisa puede difamar mintiendo sobre una persona o partido político, distorsionar sus propuestas como la de la reforma Energética, ocultar la realidad y las palabras, manchar conceptos como el de libertad de expresión dejando que organizaciones como el Consejo Coordinar Empresarial manifiesten su postura de clase y ataquen todo lo que huela a defensa de los que no tienen.

Al respecto el diario La Jornada da cuenta de que “Andrés Manuel López Obrador fustigó la manipulación que Televisa ejerce sobre la información, principalmente por lo que callan o dejan de informar, y calificó a la empresa como la fábrica más grande de producción de mentiras de México. El llamado gobierno legítimo exigió a la empresa derecho de réplica al movimiento en defensa del petróleo”. Agregó que “no es exagerado decir que son los principales administradores de la ignorancia”.

A veces se cae en la desesperación y nos abruma esta situación a los que quisiéramos un México mejor. Pero la lucha por las convicciones requiere de mayor creatividad y es necesario aprovechar espacios que renueven las esperanzas. Es necesario hacer comunidades de seguidores en la red.

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Carta a Televisa

A continuación se reproduce la misiva que entregaron Rosario Ibarra, Claudia Sheinbaum, Rosalinda López, Alfredo Jalife y Salomón Jara, al coordinador de información nacional de Televisa, Carlos González.

Sr. Emilio Azcárraga Jean

Presidente Ejecutivo de Grupo Televisa

Presente

La aprobación reciente de la reforma petrolera constituye uno de los asuntos más importantes para el presente y el futuro del país. Desde que anunciamos la conformación del Movimiento en Defensa del Petróleo un sector de la opinión pública discutió en múltiples foros y plazas la conveniencia o inconveniencia de las iniciativas presentadas por el Ejecutivo federal.

El movimiento de resistencia civil pacífica, y al respecto los hechos son contundentes, frenó en abril de este año el intento de aprobar estas iniciativas con rapidez inverosímil (fast track) y propició en el Senado de la República un amplio y rico debate durante dos meses que ayudaron a esclarecer y confrontar múltiples aspectos de la reforma petrolera.

Gracias a esos debates legislativos y a la consulta ciudadana en la que participaron casi tres millones de mexicanos, no quedaron dudas: existe un sector muy amplio de la población en desacuerdo con la ambición de abrir a la inversión privada áreas sustanciales de la industria como la refinación, la petroquímica, el transporte y que busca el fortalecimiento de Pemex, libre de la corrupción y del tráfico de influencias que tanto han debilitado a nuestra principal empresa pública.

El movimiento no sólo se dedicó a la resistencia. Hemos sido propositivos y críticos, al mismo tiempo. Por eso solicitamos la colaboración de un grupo de expertos e intelectuales que retomaron las inquietudes de la ciudadanía y presentaron a través del Frente Amplio Progresista un conjunto de iniciativas que se dictaminaron junto con las del Ejecutivo federal y las del PRI.

En este proceso, los medios masivos de comunicación han informado de manera parcial e incompleta el amplio y complejo debate en torno al futuro de Pemex. En amplísima medida, la información se redujo a la propaganda gubernamental, sobre todo en la televisión. Tan sólo Pemex destinó más de 260 millones de pesos para convencernos a través de spots que el futuro de la principal empresa del país estaba en la apertura al capital privado y que teníamos un “tesoro escondido” en el fondo del mar. Al final, se olvidaron hasta de esta insistente propaganda que no obtuvo la credibilidad suficiente en la opinión pública.

En el último periodo de la aprobación de la reforma legal se le cerraron aún más los espacios informativos al Movimiento en Defensa del Petróleo. Con la cerrazón vino también la estigmatización de veintenas de miles de ciudadanos que de manera voluntaria han participado y ejercido su derecho a la crítica y a la disidencia.

Es muy grave la ausencia de espacios en la televisión donde las voces críticas expresen su punto de vista y sus propuestas. La uniformidad y unilateralidad atentan contra uno de los derechos civiles fundamentales: el derecho a la información y, en especial, el derecho de la ciudadanía a expresar en los medios masivos sus puntos de vista, por más críticos que sean.

La diversidad y pluralidad informativa es consustancial a la libertad de expresión. Si esta diversidad no tiene lugar en las entrevistas, comentarios, análisis e información de los medios de comunicación, se atenta también contra la libertad de expresión y contra la salud democrática del país.

Una empresa televisiva debe estar, muy creativamente, al servicio de la libertad de expresión y respetar y alentar el derecho de sus audiencias a contar con información veraz, ponderada, plural.

Por esta razón, le solicitamos atentamente que se abran los espacios informativos de sus canales televisivos a la pluralidad, a la diversidad de posturas, sectores y movimientos sociales y ciudadanos. Esta misma postura la hemos expresado de forma abierta en nuestras asambleas informativas y hoy queremos formalizarla.

Atentamente

Coordinación Nacional en Defensa del Pueblo, del Petróleo y de la Soberanía Nacional